Atentados en la traducción
No lo digo yo, lo dicen aquí:
Convencido de que los lenguajes cinematográficos nunca dejarán de reinventarse, para el crítico e investigador Eduardo Waisman, la más reciente película de Julian Schnabel, traducida aquí como “El llanto de la mariposa”, es uno de los ejercicios fílmicos más notables de los últimos 10 años. [...] “Le escaphandre et le papillon” es una oda sencilla y humana sobre la oportunidad que se le presenta a un ser humano para realmente sentir la vida, [...] Acostumbrado a los atentados en la traducción que realizan muchas distribuidoras, Waisman recomienda guiarse por el título original de la película, cuya traducción es “La escafandra en el pabellón”.
Lo que el redactor de este artículo califica de “atentado” es que el título de la película Le scaphandre et le papillon (no hay “e” inicial en scaphandre) en Méjico sea El llanto de la mariposa, cuestión que es más o menos opinable. Ahora bien, para que el argumento fuera legítimo tendría que ser exacto, pues que traduzcan papillon por “pabellón” y añadan un “en” porque les conviene da a pensar que el redactor o el mismo señor Waisman no han considerado que la traducción esté más allá de similitudes fonéticas, y eso sí que no se sostiene por sí solo. En realidad, la traducción literal del título es La escafandra y la mariposa, y desde luego, la manera de protestar por este tipo de “atentados” no es cometer otros aún más torticeros.
Recursos y recursos
Esta entrada no va sobre traducción, pero el caso del que voy a hablar vale lo mismo que para una traducción. En la página web de entrada a Yahoo! suele haber titulares de noticias, y hoy han publicado una cuyo titular era: “La plataforma Todoscontraelcanon recurrirá a la nueva normativa”. Detengo la vista por unos segundos en este titular porque hay algo en él que no me cuadra, qué será, será… Ah, es esa “a” en “recurrirá a”. Interesada, pincho el enlace para leer la noticia y ya la primera línea deja bien claro de qué se trata: “La organización Todoscontraelcanon anunció el viernes que interpondrá un recurso contra el reglamento que impone un impuesto a los dispositivos electrónicos para luchar contra la piratería que, tras ser publicada en el BOE, entraría en vigor el próximo 1 de julio”. No es exactamente lo que el titular da a pensar: si alguien no está al tanto de lo que ocurre con el canon digital y lee este titular, puede pensar lo que yo pensé en un principio y que es lo que me extrañó, que dicha plataforma haría uso de la nueva normativa para sus propios fines, que es lo que significa “recurrir a (algo)”. En todo caso, el titular podría haber indicado que la plataforma “recurriría al juez”, ya que implica lo mismo que “recurrir la nueva normativa”, es decir, solicitar a la justicia que actúe contra una normativa que aquél que recurre considera injusta o inapropiada. Si este titular es inadecuado es porque es totalmente opuesto a lo que en realidad debía expresar.
El doctor Crane le escucha
Al hilo de lo que comentaba en la entrada anterior, me ha venido a la memoria la frase con que Frasier Crane se dirigía a aquellos oyentes con los que hablaba en su programa de radio, en aquella serie tan buena que fue Frasier: “I’m listening”, que al español se tradujo como “Le escucho”. En este caso es interesante que en la traducción al español se haya introducido ese pronombre. ¿Por qué? Porque añade un cierto matiz de cercanía, de relación directa entre oyente y doctor, pues el doctor le escucha a usted y nada más que a usted, oyente… si bien, eso sí, es igualmente acertado que el pronombre sea “le” y no “te”, ya que aun queriendo implicar esa relación directa no es una relación entre conocidos, o entre personas que ya se tengan confianza previamente.